Page 12 - Calambur Ed.1
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de manera particular para un niño que
debiese estar balbuceando y probando
todo a lo que su boca le haga salivar.
Tiempo después, Martín con solo siete
meses, es capaz de sostener su cuerpo
en pie. Dados los primeros pasos, ambos
padres se maravillan y se percatan de
que su hijo es especial. Distinto. Sus ojos
absorben todo lo que ven, su cerebro
codi ca más rápido de lo que parece;
aunque no pronuncie palabra alguna, el
conocimiento le pertenece.
Martín, el pequeño niño prodigio,
cada vez más rápido crece. Pareciese
que, en cuanto a conocimiento, a sus
padres superase. Hoy día tiene ocho
años cumplidos y se interesa más por
los mayores, aquellos que le permiten
hablar. Sus sueños son hiperreales en
cuanto duerme, y en ocasiones se asusta
enormemente por lo que en ellos ocurre.
Un niño que, empezando a vivir, ya
tiene nociones de la muerte; el miedo le
persigue frecuentemente y lo lleva a escudarse en los libros y en la música,
pues solo allí escapa de la realidad, solo allí encuentra comodidad cuando
a su mente le perturba la idea de la nitud.
Este pequeño niño se mueve por la ciudad libremente, incluso cuando
pisa un terreno que debería serle nuevo, lo recorre con total conocimiento
como si allí hubiese estado antes. Sus padres confían en sus pies, pues le
guían a casa siempre. Este niño conoce el peligro, sabe del lado malé co
de la gente, por lo que intenta no salirse de los límites de su comunidad.
Una noche, Martín tuvo una revelación: soñó con un hombre mayor
que trabaja de manera honrada en las calles, un embolador que frecuentaba
*Estudiante de segundo nivel de la Técnica Profesional en Producción de Contenidos
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