Page 39 - Calambur Ed.1
P. 39
perdido, se levantan las masas del ganado
lanudo esperando por líderes lobeznos. De
algo sirve el rebaño, quizá como alimento de
algo o como entretenimiento de alguien. La
masa es bruta como la savia de los árboles
que corre sin saber dónde parar, pero
cumpliendo una función natural.
El cúmulo de dolores y olores me ha
llevado a pensar de modo desarraigado,
pues el tormento del efecto invernadero ha
nublado la testa y no encuentro respuesta a
tanta tonta pregunta que sueltan las nubes
de esta cúpula. Hoy se toma otra bocanada
de aire que llena estás bolsas negras, gracias
al mecanismo industrial interno que hay en
esta fábrica de incertidumbres.
Los parásitos son simples larvas que no
pueden formar crisálidas y mucho menos
abrir sus alas buscando salidas. Su condena
es esa; estar metidas en una estructura,
carcomiendo el óxido que deja el tiempo y
el desgaste. Es increíble todo lo que puede
hacer este chile baboso para manipular todo
y a la vez desvirtuarse. La sura de un hueso
roto es solo la añadidura de una serie golpes.
Hay quienes viajan en babosas y otros sobre
escarabajos, pero siempre llegan a ti no
importa cuánto tiempo les tome; siempre
habrá una nueva criatura por montar. No
sé si aquello de montar sobre bichos sea un
placer o un tormento, pero puedo especular
que te causa diversión ver cómo lo hacemos,
después de todo somos bichos en tu granja
de hormigas. Gracias, niño, por este regalo o
por esta condena, gracias porque aun así me
hiciste parte de tu imaginación.

